La tuberculosis pulmonar es la infección ocasionada por el germen denominado Micobacterium tuberculosis, también llamado bacilo de Koch.Mecanismo de infección
La tuberculosis pulmonar se transmite por vía aérea. Los bacilos alcanzan los pulmones de la persona contagiada a través del aire respirado, al que son expulsados desde la persona enferma alojados en pequeñas gotitas de secreciones respiratorias por medio de la tos.
Por tanto, para su contagio, requiere un contacto cercano con una persona enferma.
En una primera fase, ocurre la infección (entrada del bacilo en el organismo), en la que habitualmente las defensas del huésped retendrán a estos microorganismos, los cuales permanecerán vivos en su interior.
Posteriormente, a veces años después y coincidiendo con un momento de debilidad o disminución de las defensas del organismo, dichos microorganismos podrán reactivarse originando la enfermedad tuberculosa.
Existen una serie de circunstancias favorecedoras de la infección tuberculosa, como pueden ser:
- Enfermedades que produzcan inmunodepresión: sida, cáncer, etc.
- Hacimiento, malnutrición y malas condiciones higiénicas.
- Consumo de drogas.
- Inmigración procedente de zonas con alta incidencia de la enfermedad.
Síntomas
La tuberculosis pulmonar presenta unos síntomas inespecíficos e insidiosos. A menudo produce fiebre de predominio vespertino, cansancio, sudoración nocturna, pérdida de apetito y de peso. La sintomatología respiratoria consiste habitualmente en tos persistente, generalmente seca, aunque en ocasiones puede acompañarse de expectoración a veces manchada de sangre.
Si las lesiones son lo suficientemente extensas pueden comprometer la respiración y manifestarse dificultad respiratoria. Con relativa frecuencia produce dolor en el tórax con la tos o los movimientos respiratorios.
Diagnóstico
El diagnóstico de la tuberculosis se alcanza mediante la demostración del bacilo de Koch en las secreciones respiratorias.
La sospecha de la enfermedad se establece a través de la sintomatología y la radiografía de tórax. Esta última revelará la existencia de lesiones destructivas en los vértices pulmonares con formación de cicatrices y cavernas.
Para la demostración del agente causal se estudia su presencia en las secreciones respiratorias mediante el examen al microscopio y cultivo de las mismas. Si el paciente no expectora espontáneamente, puede inducirse la producción del esputo o bien realizar una endoscopía dirigida a la toma de muestras.
Tratamiento
Existe un tratamiento eficaz para la tuberculosis que logra su curación en la mayoría de los casos.
Este es un tratamiento prolongado para el que existen diversas pautas. La pauta más empleada en España consiste en tomar tres fármacos (isoniacida, rifampicina y pirazinamida) durante dos meses, para continuar después durante cuatro meses más con los dos primeros.
Es imprescindible para su curación mantener el tratamiento durante los meses indicados, pues su abandono antes de tiempo producirá una curación incompleta y posteriormente la reaparición de la enfermedad. En estos casos puede ocurrir que el bacilo se haya hecho resistente al tratamiento, dificultando seriamente su curación.
Evolución
La tuberculosis pulmonar no tratada puede ser mortal. En aquellos casos en los que se demore el diagnóstico y el inicio del tratamiento, podrá lograrse la curación, si bien las lesiones destructivas que se hayan originado en la pleura y el pulmón serán irreversibles.
Prevención
La prevención de la tuberculosis comienza por el tratamiento precoz, correcto y durante un tiempo suficiente de los enfermos a fin de impedir la extensión de la enfermedad.
Cuando se detecte un caso de tuberculosis será obligado el estudio de familiares o convivientes, así como todas las personas del entorno del enfermo (laboral) para detectar precozmente el posible contagio y establecer un tratamiento preventivo antes de que desarrollen la enfermedad.
Existe una vacuna frente a la tuberculosis, aunque su efectividad no es muy alta, por lo que sólo se indica en zonas donde existe una gran incidencia de la misma.
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